LA FINCA
El lugar donde empieza todo
La finca es mucho más que un paisaje. Es el lugar donde crecimos, donde jugábamos cuando éramos pequeños y donde aprendimos a mirar la tierra, las ovejas y el trabajo con respeto.
Estamos en Poblete, Ciudad Real, en pleno Campo de Calatrava, entre la laguna volcánica de La Posadilla y los meandros del río Guadiana. Un entorno sereno que forma parte de nuestra historia y de nuestra manera de entender la vida.
Aquí viven nuestras ovejas de raza autóctona, presentes en la finca desde nuestros orígenes. Ellas y nosotros formamos un equipo: nos cuidamos mutuamente. Cultivamos parte de su alimento, devolvemos a la tierra lo que nos ofrece mediante prácticas respetuosas y procuramos mantener el equilibrio que hace posible este lugar.
La finca cambia de color con las estaciones. En otoño se tiñe de tonos tierra; en invierno, de verdes intensos; y en primavera, de flores y vida. En verano, los campos amarillos recuerdan a los cuadros de Van Gogh y nos hacen volver a aquellos días en los que corríamos por los caminos de la finca, construíamos refugios imaginarios y convertíamos cualquier rincón en una aventura. Muchos años después, seguimos recorriendo esos mismos caminos cada día.
Cada estación, cada paisaje y cada tarea nos recuerdan que elaborar queso empieza mucho antes de entrar en la quesería. Empieza aquí, en el campo, cuidando de las ovejas, respetando sus tiempos y observando la naturaleza que nos rodea.
Aquí el campo no es un concepto: es el punto de partida de todo lo que hacemos. Por eso nuestros quesos son ecológicos, honestos y sin artificios. Nacen de esta tierra, de nuestras ovejas y de una forma de vida que queremos compartir contigo.











